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Llegando al final de Rúa Augusta y a mano izquierda vimos el Ascensor de Santa Justa, seguimos hasta la Plaza do Rossio donde termina esta calle peatonal. La Plaza do Rossio o también llamada Praza de Pedro IV, es el corazón de Lisboa. Está flanqueada por importantes edificios.

Mejor no hablar Si salir de la Bombonera es un tema espinoso para la mayoría de los dirigentes e hinchas, la posibilidad de abandonar el Monumental, en River es un tema tabú. El presidente Rodolfo D’Onofrio intentó varias veces sembrar el debate, pero se encontró no solo con una oposición interna, sino con un cantito que surgió de las tribunas. «La cancha no se vende», cantó la hinchada ante Patronato este verano..

Esas fueron las más locas. Hay mucha imaginación y escuchamos a todos. Pero lo más importante es que la marca Boca nunca se agota.. Pero los pagas agusto porque aquí las distancias si que son largas. El billete debes conservarlo cuando entras y cuando sales, ya que a la salida, te lo vuelve a pedir la máquina. Nos sirvió para hacernos a la ciudad.

Junto a sus colaboradores y custodios, fue escoltado hacia las escaleras, lejos de la prensa, el vendaval, los gritos y el escándalo. Ahora estaba sonriente, liberado de las insistentes preguntas de los diputados y senadores de la oposición sobre el tema que más lo incomoda: sus vínculos con sociedades offshore. Custodiado por un par de gigantes, dejó el Senado en un auto oficial..

Es la reputación tacaa de su ascendencia árabe. Aos atrás, cuando viajé a Líbano, donde nacieron sus padres, una profesora me contó la historia de un estadounidense que llega a una tienda de lámparas y ve una que le gusta. Pregunta el precio y el vendedor contesta con el rostro sonriente que son cincuenta dólares, un monto excesivo para una lámpara que sin embargo el cliente acepta mientras dice que se llevará tres.

Lo cierto es que tuvo varias advertencias de la WADA y de las autoridades del tenis como para saber que esa sustancia iba a estar prohibida desde el 1 de enero de 2016. El meldonio tarda cuatro meses en irse del cuerpo y para eso debió haberlo dejado de consumir por lo menos en septiembre y aún así con riesgo de que se detectara en el Abierto de Australia, como finalmente sucedió. Las reglas dicen que un deportista tiene que estar limpio en el momento de competir, no importa cuando haya tomado lo que tomó.»..

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