Cuando te refieres a que no es la de verdad verdadera te refieres a que no es la oficial como si la compro en el campo del Chelsea por ejemplo? A nosotros la verdad es que tampoco nos importa que no sea la oficial, porque es para nuestro peque que le hace ilusión una cómo recuerdo. Un día iremos a hacer el tour al Chelsea para él pero me imagino que si le cojo allí una camiseta nos costará un rión no? Cómo las oficiales de Bara o Madrid imagino. De momento maana nos espera Cambridge!! A la vuelta depende de la hora igual nos pasamos.

Pero la confección de unos y otros no es comparable. Inspiro en técnicas tradicionales como el acolchado, los pliegues, los apliques y los bordados y elaboro las piezas siguiendo procedimientos cercanos a la alta costura. Siempre me ha atraído la feminidad y la ropa romántica, pero me gusta el contraste con la simplicidad escandinava y el minimalismo del diseo danés reconoce la creadora.

Descubrí con Google Map, me explicaron que no es peligrosa. Que el color es por la planta de soda cercana y quise venir con toda la familia a conocerla cuenta el turista holandés Lieuya, quien pasa sus vacaciones de verano desde hace dos aos en Italia.Con anteojos oscuros y expresión feliz los turistas caminan entre los granos de arena muy fina sin saber las razones por las que es tan blanca, completamente diferente a la de la vecina playa de Monte alla Rena. Vez que vengo me digo que si han autorizado hacer el bao las autoridades locales, regionales y nacionales, pues hay que creerles que las aguas son sanas confiesa la siciliana maestra Marina.En efecto un cartel expuesto a la entrada de la playa certifica que el estado del agua es segura para nadar y baarse, según ARPAT, la agencia regional para la protección del medio ambiente de Toscana.

Iniciamos el minucioso recorrido de las ruinas por el templo más conocido: Angkor Wat. Ese día pudimos llegar hasta allí con la bicicleta y supimos lo que es pedalear debajo del sol a 30 grados, porque eso si, el sol cuando salía aprovechaba las pocas horas de presencia para advertirnos que seguía ahí. Sin la «protección» de un tuk tuk, esquivar el asalto de los vendedores era una ardua tarea, pero decirle a unos nios que no me llegaban ni a la cintura y que casi suplicaban que les comprase algo que no me iba a quedar, ni una pulsera más porque el primer día ya compré cinco, fue el más difícil todavía..

Despertamos a las 7 de la maana, sinónimo de haber descansado bien. Buen colchón, poco ruido y pilas cargadas si sumamos el descanso a una jornada anterior que no nos exigió demasiado. Toca recoger las pocas cosas que quedan desperdigadas por nuestra habitación del Days Inn de Newburgh, metiéndolas en unas maletas que esperamos que en cuestión de horas pasen a estar considerablemente más llena.

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