Los eventos finales no fueron nada comparados con la eternidad con Cristo, los ángeles y los redimidos. Nunca en esta tierra tuviste semejante libertad, semejante gozo, semejante satisfacción. Ya no mas días solitarios, dolores de corazón o vacío. La capital sarda puede presumir de ser una ciudad alegre y con una marcada personalidad mediterránea, dos características que la hacen especialmente atractiva para los turistas espaoles. Hospitalidad y elegancia se complementan a la perfección. Y es que a lavariada oferta gastronómica que brinda una gran cantidad de locales en los que degustar los placeres terrenales del territorio sardo a cualquier hora del día, hay que aadir la plural propuesta cultural de la mano de sus teatros, cines y salas de conciertos.

Según los especialistas, las unidades que más se venden son las que tienen cotizaciones que alcanzan hasta los 200.000 dólares. Stos suelen contemplar varios requisitos: muy buena ubicación, buen estado y precio competitivo. «Sin duda, las unidades chicas siguen siendo el motor del mercado (básicamente las de 1, 1 1/2 y 2 ambientes).

Por otro lado si reúnes a diez médicos de que van a hablar ? A diez nazis de qué ? a diez autoproclamados progres revanchistas qué van a sacar ?. Se recoge de lo que se siembra. Me gustaría que se dejara de hablar de la guerra civil, de encizaar, de buscar revanchas imposibles. Ya está bien. Siempre, incluida la época del dictador, se pudieron sacar los cuerpos de los asesinados de las cunetas, siempre se hizo, yo lo he visto. El que no lo hizo fué por que no quiso, supongo que por miedo, pero se podía hacer.

Entre que bajamos del avión, pasamos el control de pasaportes y buscamos la nueva puerta de embarque, subimos al nuevo avión casi los últimos y en seguida despegamos rumbo a Colombo. Al ser vuelo nocturno conseguimos descansar algo, y tras cuatro horas aterrizamos a las 9,20 horas en el aeropuerto de Colombo. Pasamos el control de pasaportes tras rellenar unas tarjetas que hay en unos mostradores, y como habíamos pagado el visado a través de Internet, recogemos nuestras maletas y fuera ya nos espera nuestro conductor Wije.

Creo que sí, y espero que lo siga haciendo. A día de hoy sigo recibiendo correos electrónicos, cartas y mensajes de padres. Hombres de mediana edad que me dicen: por escribir aquella canción, no sabía cómo explicarle a mi hijo cómo ser un buen hombre y ahora he tenido herramientas para hacerlo O los que te dan las gracias porque han podido abrirse con sus hijas para hablar de este tema.

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